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Escrito por L.M.
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Jueves, 05 de Marzo de 2009 01:28 |
EL FINAL DE UNA ESTRELLA, LA PLENITUD DE OTRA.Empezaremos diciendo que no estamos ante un megamusical (no hay cambios de escenografía ni de vestuarios, dos únicos personajes en escena, se representa en la sala pequeña del Nuevo Alcalá, un solo acompañamiento de piano...), sino ante un modesto musical biográfico de los que los ingleses llaman "biopic", en la línea de Piaf o Marlene.
Si todo es "pequeñito" nada pequeño es el talento de la actriz protagonista: EVA DIAGO. Para los que nos acordamos de verla como coro en Los Miserables, nos alegramos al comprobar como el trabajo y la sensibilidad dan resultados. El resultado es un homenaje muy sentido a "la más grande", donde la caracterización tanto en el gesto como en la voz de la Diago nos hacen emocionarnos, y llegar a creer que quizá pudiera ser la Jurado en persona que nos invita a meternos en sus entrañas en los últimos días de su vida.
Eva saca todas sus dotes artísticas para poder dar cuerpo, alma y voz a ese mito, pero sin caricaturas ni frivolidades, sino con fuerza, humor, nostalgia y mucho respeto. Así consigue que el espectáculo no caiga en ningún momento en el morbo y la carnaza de la prensa rosa-amarilla, sino que nos muestra una mujer frágil, sola con sus recuerdos, y deseosa de que la conozcamos tal cual es, sin maquillajes ni disfraces que la escondan.
Musicalmente se hace una panorámica bastante extensa de su carrera artística, repasando tanto las canciones más conocidas y emblemáticas (Como una ola, Como yo te amo...) como sus "flamenquitos", rancheras, coplas, y llegando incluso a canciones que el público mayoritario no asocia con Rocío Jurado (No Llores por Mi Argentina, My Man,...), todas acompañadas a piano por el director musical César Belda.
Esperamos que las productoras nos sigan dejando disfrutar de pequeñeces tan grandes como esta, y seguir viendo en un escenario a gente como Eva, la más grande en cartel (por lo menos en Madrid en estos momentos)
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