Entrevista a Jordi Bosch Imprimir E-mail
Escrito por Margarida Araya y Sabina Farrés   
Jueves, 16 de Abril de 2009 23:56

¿Cuál es tu canción favorita del espectáculo?

Pues sería Qué sólo estoy, que es la canción del rey, por lo que representa. Es un tema curioso porqué es la canción más distinta de la obra, como un poco fuera de contexto. Lo noto con la gente que piensa "¿qué les pasa ahora?". Hay como un bajón y luego vuelve a remontar. Pero supongo que está hecho expresamente por alguna razón. Es muy curioso, es una ruptura muy grande por lo que dice y el tono grave que coge. Esto es muy querido tanto por Eric Idle que la defiende, como por John DuPrez.

Yo ya me he acostumbrado y al público le sorprende mucho. He visto también que es la única canción que les cuesta aplaudir. Todas acaban en punta y la gente entusiasmada, y con ésta no.

Marta Ribera y Jordi Bosch (Fuente: Teatral.net)

¿Cuál es tu momento preferido de la función?

Hay tantos... Hallarás tu grial creo que es uno de los momentos más brillantes de la función, más que Camelot. El Grial tiene una estructura muy brillante, termina tan arriba que la gente se entusiasma. La letra, la música... es una canción muy bonita.

 

Después de Spamalot ¿te gustaría continuar en los musicales o cambiar completamente de registro?

Pues depende del musical que me llegase. Hay musicales muy interesantes.

Por ejemplo, y esto responde la pregunta de "¿qué musical te gustaría hacer?", yo me enteré que La Jaula de las Locas era una obra de teatro después de ver la película hace muchos años. ¡Cómo me gustaría hacer esta locura! Ahora me han dicho además que el musical, que se está haciendo en Londres, es tan bueno que he pensado "¡mira!". Recuperaría una vieja idea con este show. ¿No me ves en el papel? [Risas].

Con lo pegadizas que son las canciones ¿cómo hacéis para desconectar?

Sí que es verdad que son pegadizas. Ahora ya está, pero al principio las tenía todo el día... ¡me levantaba cada día cantando una! Ahora ya no, porque llevamos 200 y pico representaciones y ya está, pero en la época de ensayos me levantaba cada día cantando una.